Cariñogramas

•abril 25, 2010 • Dejar un comentario

Esta es una dinamica muy interesante para fomentar las relaciones positivas en el grupo. Tomad nota!!

Se realizará en la clase y con la participación de todos un panel donde cada uno de los participantes tendrá un sobre con su nombre. En este sobre se dejaran mensajes positivos cuando nos apetezca a las personas que nos apetezcan. La única condición es que siempre deben ser mensajes positivos, de animo, agradecimiento o felicitación.

La primera vez que se usará en clase seguirá el siguiente esquema:

1. El animador forma los subgrupos y reparte papel.

2. Luego, hay que hacer una breve presentación: Muchas veces apreciamos más un regalo pequeño que uno grande. Otras muchas, estamos más preocupados por no ser capaces de realizar cosas grandes y dejamos de lado hacer cosas pequeñas aunque tendrían, quizás, un gran significado. En la experiencia que sigue vamos a poder hacer un pequeño regalo de alegría a cada miembro del grupo.

3. El animador invita a los participante a que escriba cada uno un mensaje de ese tipo a cada compañero de su subgrupo, mensaje que tienda a despertar en cada persona sentimientos positivos respecto a si mismo.

4. El animador presenta sugerencias, procurando animar a todos a que envíen un mensaje a cada miembro de su subgrupo, incluso a aquellas personas por las que puedan no sentir gran simpatía.

Respecto al mensaje les dirán:

- Que sea muy concreto, por ejemplo: Me gusta como ríes cuando…; y no, por ejemplo, “Me gusta tu actitud”, cosas que es demasiado general.

- Que el mensaje sea específico y bien ajustado a la persona a que va, y que no sea valido para cualquiera.

- Que cada uno envíe mensaje a todos, aunque alguno no le conozca a fondo; en todo podrá encontrar algo positivo.

-Procura decir a cada uno algo que hayas observado en el grupo, sus mejores momentos, sus éxitos; y haz siempre la presentación de tu mensaje de un modo persona: « A mi me gusta en ti…», « Yo veo que tu…».

- Di al otro lo que  encuentres en el que te hace ser mas feliz.

5. Los participantes pueden, si quieren, firmar, pero preferiblemente se dejará de manera anónima.

6. Escritos los mensajes, se doblan y se reúnen en una caja, dejando los nombres a quienes se dirigen hacia fuera. Se da a cada uno sus mensajes.

7. Cuando todos hayan leído sus mensajes, se tiene una puesta en común con las reacciones de todos.

Cómo elegir la Dinámica adecuada

•abril 20, 2010 • Dejar un comentario

Para seleccionar la Dinámica más adecuada debéis tener en cuenta todos estos factores:

1. Objetivos que se pretenden lograr:
El primer aspecto que se debe considerar para seleccionar una Dinámica es el objetivo que se pretende lograr.

En toda Dinámica bien diseñada, se debe describir claramente los objetivos que se pueden lograr con su aplicación en un grupo. Este objetivo se basa en estudios sobre la dinámica de grupos y repetidas aplicaciones del ejercicio.

Las dinámicas varían en su estructura de acuerdo a los objetivos que persiguen cada una de ellas. Hay Dinámicas diseñadas para promover el intercambio de ideas y opiniones; las hay para desarrollar habilidades de toma de decisiones; otras favorecen el aprendizaje de conocimientos específicos; otras facilitan la comprensión vivencial de situaciones; otras tratan de desarrollar la creatividad; etc.

Así, la elección ha de hacerse considerando los objetivos que se pretenden lograr con un determinado grupo. Para lo cual, es indispensable que el conductor tenga previamente definido los objetivos antes de tratar de seleccionar una Dinámica.

Existe la posibilidad de que una Dinámica, por su estructura, pueda ser utilizada para lograr un objetivo diferente al que tiene fijado, pero esto solo es recomendable si se actúa con prudencia y se cuenta con experiencia previa en su aplicación.

2. Características de los integrantes del grupo
Los grupos varían, de acuerdo con las características de sus miembros: edades, nivel de instrucción, intereses, expectativas, predisposición, experiencias, etc. Los grupos serán distintos en el nivel primario, secundario y superior; En los diferentes niveles organizacionales de una empresa; en los medios religiosos o gremiales. Así por ejemplo existen Dinámicas muy “movidas” para grupos de mayor edad y algunas “poco movidas” para jóvenes.

3. Madurez y experiencia del grupo.

Las Dinámicas varían en su grado de complejidad y en su propia naturaleza. Algunas son fácilmente aceptadas por el grupo y otras provocan cierta resistencia por su novedad, por ser ajenas a sus hábitos y costumbres, por promover actitudes poco desarrolladas, etc. Para grupos no experimentados en la actividad grupal, para grupos constituidos por personas muy estructuradas, para grupos tradicionalistas y para grupos cuyos miembros tengan un bajo nivel cultural y de habilidades, conviene seleccionar aquellas Dinámicas más sencillas y menos “revolucionarias”. Por el contrario, en los grupos muy maduros y experimentados se tiene un mayor éxito con Dinámicas “revolucionarias” o muy novedosas.

Las Dinámicas también varían en el impacto emocional que pueden producir en las personas. Existen Dinámicas que desafían intencionalmente las emociones, que provocan que salgan a la superficie sentimientos intensos y otras enfocadas al terreno desconocido para el individuo. Este tipo de Dinámicas pueden ser manejadas solamente con grupos muy maduros.

4. Tamaño del Grupo.
Por la naturaleza y complejidad de cada Dinámica, se requiere un número determinado de participantes para poder ser desarrollada con éxito.

La propia Dinámica debe marcar el número de participantes que requiere para ser aplicada y en su caso el número de subgrupos en que se requiere dividir a los participantes.

Existen Dinámicas cuyo desarrollo exige un número determinado de participantes debido a que cuenta con roles establecidos y otras que pueden ser adaptadas para cualquier grupo.

La limitante más importante para seleccionar una Dinámica es contar con un grupo menor a 10 personas, ya que la mayoría requiere de un mayor número de participantes. Por otro lado, si se cuenta con un grupo mayor de participantes al indicado en la Dinámica, no existe ningún problema ya que únicamente se requerirá de conductores de apoyo.

Es importante considerar que el comportamiento de los grupos depende en gran medida de su tamaño. En los grupos pequeños (hasta 20 personas) se da una mayor cohesión e interacción, existe más seguridad y confianza, las relaciones son más estrechas y amistosas, se llega más fácilmente al consenso, y los miembros disponen de más oportunidad y tiempo para intervenir. Por lo anterior, en estos grupos se pueden utilizar casi todas las Dinámicas para grupos aun aquellas que son poco estructuradas y muy permisivas.

En los grupos grandes, en la medida de su amplitud, se dan las características opuestas a las citadas: menor cohesión e interacción, etc. Por ello la conducción de un grupo grande exige mayor capacidad y experiencia por parte del conductor. Éste deberá comenzar por elegir aquellas Dinámicas más adecuadas para este tipo de grupos, buscando aquellas muy estructuradas y poco permisivas o por estar basadas en la subdivisión en pequeños grupos. En esta última opción, en la medida de lo posibles, es conveniente contar con facilitadores de apoyo.

5. Ambiente físico.
Cuando se elige una Dinámica deben tenerse en cuenta las posibilidades reales del local. Ciertas Dinámicas requieren un local amplio que permita la actuación de un grupo numeroso, o la labor simultánea de varios pequeños grupos.

El contar con las instalaciones que se adapten a las necesidades de la Dinámica es un factor determinante para el éxito de la misma.

6. Tiempo.
Unas Dinámicas llevan más tiempo que otras, y el tamaño del grupo incide también sobre las necesidades del tiempo. Este factor deberá tenerse en cuenta, ya que no es recomendable “dejar a medias” una Dinámica.

7. Materiales
Algunas Dinámicas requieren el uso de elementos auxiliares: Rotafolio, pizarrón, grabadoras, escenario, etc. La disponibilidad de estos elementos afectará también la selección de la Dinámica más adecuada para un determinado grupo.

Por otro lado, existen Dinámicas que requieren de diferentes materiales y algunos de ellos es necesario prepararlos o comprarlos con anticipación.

8. Características del entorno externo.
Existen ciertas circunstancias externas al grupo en sí, que de alguna manera influyen sobre el éxito o el fracaso de una Dinámica. Se trata del ambiente o clima psicológico de la Institución o medio donde ha de desarrollarse la tarea del grupo. Aplicar en un grupo una Dinámica que presente innovaciones, actividades que rompan con hábitos y costumbres establecidas, o con la rutina, tenderá al fracaso.
Por esta razón, es conveniente elegir aquellas Dinámicas que más se asemejen al tipo de entorno en el que vive y se desarrolla el grupo.

9. Capacidad del conductor.
El uso de las Dinámicas para grupos requiere el estudio analítico de las mismas y el entrenamiento y experiencia en su aplicación.

Es muy importante dominar el desarrollo de la Dinámica y actuar con prudencia en los comienzos de su aplicación siguiendo las normas establecidas en su procedimiento. Luego la propia experiencia irá indicando los eventuales cambios que convenga hacer para adaptarla a determinadas situaciones.

Existen Dinámicas muy complejas en su estructura que requieren de una explicación teórica previa, dividir al grupo en subgrupos, manejar varias fases o formatos y un alto control del tiempo. Lo anterior requiere de que el conductor domine el manejo de la Dinámica para que pueda tener éxito. Se sugiere que conductores no experimentados inicien con Dinámicas sencillas.

Por otro lado, se requiere un buen conocimiento del grupo, de sus miembros, sus intereses, necesidades, valores y objetivos. De la medida en que el conductor del grupo se encuentre capacitado en todos estos aspectos, dependerá también la elección de la Dinámica. Así mismo, es conveniente elegir aquellas Dinámicas más afines con las características de personalidad del conductor de forma tal que se facilite su manejo.

Otro aspecto muy importante de considerar, al seleccionar una Dinámica, es el impacto emocional que puede producir y que tanto el conductor tiene la capacidad profesional para manejarlo. Recomendamos que los conductores inexpertos o no capacitados en comportamiento humano utilicen Dinámicas con un bajo impacto emocional.

Los criterios más importantes para determinar si una Dinámica es adecuada son los siguientes:

  • Que cumpla con el objetivo de aprendizaje
  • Que sea fácil generalizarlo a otras situaciones fuera de la sala de capacitación
  • Que sea congruente con la cultura y madurez del grupo
  • Que sea posible realizarlo (tiempo, espacio, materiales)
  • Y por último, que al facilitador no le dé pena o miedo utilizarlo

Migración

•abril 20, 2010 • Dejar un comentario

Llamamos migración, en el caso de las personas, a los procesos de desplazamiento de la población, desde un lugar de origen a un destino diferente, con el consiguiente cambio de residencia habitual.

Existen 2 tipos, dentro de ese epígrafe: emigración, cuando tenemos en cuenta el país desde donde se sale, o inmigración, cuando lo que tenemos en cuenta es el lugar donde llegan los que “migran”.

En los últimos tiempos, y en gran parte de zona o países del mundo existe una creciente preocupación por estos movimientos.

En estos procesos, los dinamizadores sociales pueden cumplir una buena función, por lo que os adjunto una guía que seguro os podrá ser muy útil y que todos me acabareis agradeciendo que os la dé a conocer. Ánimo compis…

http://www.cear.es/consenso_social/pdf/guiametodo.pdf

Compañeros/as de trabajo

•abril 20, 2010 • Dejar un comentario

A veces tenemos compañeros/as de trabajo con quien nos llevamos fantástico; con otros no hay mucha química, y a otros si pudieras lo propondrías para una super movilidad geográfica, por no decir más…

Pero antes de llegar a las manos, existen técnicas para manejar los conflictos entre compañeros de trabajo, de forma satisfactoria para todos.

Os propongo un curso gratuito de resolución de conflictos entre compañeros de trabajo, SUERTE Y AL TORO:

http://www.enplenitud.com/cursos/conflictos.asp

Psicomotricidad Fina y gruesa

•abril 20, 2010 • Dejar un comentario

EJERCICIOS DE PSICOMOTRICIDAD GRUESA

COORDINACIÓN DE PIES
- Subir escaleras: sujeto a la baranda y luego suelto.
- Bajar escaleras: sujeto a la baranda y luego suelto.
- Andar de puntillas.
- Saltar con los dos pies, cayendo en el mismo lugar.
- Andar sobre una línea recta manteniendo el equilibrio: se puede pintar con tiza un camino haciéndolo cada vez más sinuoso y estrecho.
- Caminar marcha atrás manteniendo el equilibrio.
- Andar sobre un bordillo manteniendo el equilibrio.
- Saltar de baldosa en baldosa.
- Andar por baldosas de dos colores (en damero) pisando sólo un color.
- Sostenerse sobre el pie derecho manteniendo el equilibrio. Después sobre el izquierdo.
- Pasar un “circuito”, realizado en el que hay que andar, saltar, pasar a gatas, dar una voltereta…

COORDINACIÓN DE BRAZOS

- Botar una pelota.
- Lanzar un objeto (una pelota) a otro: con las dos manos y luego con una mano (derecha e izquierda).
- Recibir un objeto (una pelota, una bolsa de tela) con las dos manos y luego con una mano (derecha e
izquierda).
- Jugar a hacer blanco sobre objetos con una pelota o bolsa de tela; por ejemplo, jugar a los bolos.

Psicomotricidad

•abril 20, 2010 • Dejar un comentario

JUEGO 1º : ¡ A CLASIFICAR!

Objetivo: Coordinación óculo-manual y potenciación de la musculatura de las extremidades superiores.

Material: Mesas a la altura adecuada del anciano, botellas, vasos, platos, cubiertos…

Desarrollo: Este juego consiste en clasificar los objetos en función del color, del tipo de objeto, del material, del tamaño… en los diferentes compartimentos proporcionados.

JUEGO 2º: ¡ ESPEJITO, ESPEJITO!

0bjetivo: Esquema corporal y movimiento creativo.

Material: No es necesario ninguno.

Desarrollo: Los pacientes se colocan por parejas, situándose uno frente al otro. Uno de ellos es el espejo del otro; es decir, es la imagen que se refleja. El primero va realizando los gestos que se le ocurran, su compañero le imita representando la imagen reflejada. A continuación se invierten los papeles. Imaginamos que nuestro compañero imita a un camarero llevando la bandeja.

A través de estas viñetas quiero ilustrar algunos de los ejercicios explicados anteriormente.

Flexión de hombros con las picas

Desviación cubital y radial de la muñeca

Pisar el suelo con la punta de los pies

Dibujar círculos con los codos

Trabajar el ritmo

Característica y perfil del educador

•abril 13, 2010 • Dejar un comentario

PERFIL DEL ANIMADOR

CARACTERÍSTICAS DEL ANIMADOR SOCIOCULTURAL

No podemos hacer un listado exhaustivo de las características propias del animador sociocultural. Ni son privativas de su vocación – profesión, ni son tampoco motivadoras. No conviene dar impresión de que el animador es un superhombre, alguien privilegiado que nace con una plusvalía de valores, actitudes y aptitudes.

Monera señala tres categorías de aptitudes que se piden a un buen animador.

-Facilidad en crear contactos humanos para que surjan con rapidez lazos estrechos entre los miembros del grupo.

-El animador debe poseer la capacidad de mandar sin imponer o lo que es lo mismo una suficiente personalidad y dinamismo para suscitar sin imponer. Por otra parte, debe tener cierta viveza intelectual y buena dosis de imaginación para responder a las situaciones nuevas que se presentan en el grupo, así como la suficiente flexibilidad y objetividad para aceptar y apoyar las iniciativas de los otros.

-Una gran resistencia física y psíquica para realizar su quehacer que conlleva multiplicidad de tareas y muchas horas de dedicación, así como un amplio sentido de la organización para no verse desbordado por su actividad.

Las aptitudes que según Vessiganet deben poseer los animadores dedicados a la juventud son estas:

-Aptitudes físicas, lo que supone: salud satisfactoria y buena resistencia física.

-Aptitudes intelectuales, tales como:

.Disponibilidad, sociabilidad, capacidad de relaciones humanas;

.Control emocional;

.Flexibilidad de espíritu y capacidad de iniciativa;

.Dotes de organización;

.Buena capacidad de abstracción;

.Sentido de lo real, de lo pedagógico y de lo estético;

.Cierta habilidad manual;

.Saber mantener la autoridad y tener capacidad de decisión;

.Interés por buscar los medios; los métodos y las técnicas apropiadas.

-Aptitudes morales: el animador debe poseer una moral abierta y una serie de cualidades morales, tales como: sentido del deber, honestidad, constancia en el trabajo, entusiasmo, compromiso, etc.

A continuación realizaremos una síntesis que debe poseer el animador sociocultural, lo que nos permitirá diseñar descriptivamente un perfil de la personalidad del mismo. Estas aptitudes son:

-Capacidad de comunicación y dialogo.

-Capacidad de escucha.

-Capacidad de acogida, que implica:

. Apertura, sociabilidad y disponibilidad,

. Flexibilidad, tolerancia y participación,

. Aceptación y confianza en el grupo,

. Entrega, vocación social y altruismo,

. Desinterés y espontaneidad,

. Sinceridad, respeto y discreción,

. Amabilidad y sentido del humor.

Capacidad de empatía, compromiso y deseo de no figurar.

Entusiasmo, vitalidad y dinamismo, optimismo, imaginación, madurez emocional, control y desequilibrio, confianza en sí mismo, tolerancia a la frustración, firmeza de carácter, débil irritabilidad, tenacidad y espíritu democrático.
Inteligencia despierta, capacidad de reflexión, de análisis y de síntesis, flexibilidad y objetividad.
Capacidad para investigar y evaluar, sentido de la organización.
Capacidad de adaptación, así como preparación técnica, salud satisfactoria y resistencia física y voluntad de perfeccionamiento.

Hemos de matizar, no obstante, que el perfil de animador concreto, estará mediatizado por su temperamento, carácter y personalidad individual, que su estilo irá tomando forma con la práctica, y no olvidemos que en una persona de carne y hueso, con virtudes y defectos en vías de superación.

Maticemos que, junto a las cualidades exigidas por la figura del animador, pueden surgir ciertas desviaciones, que habrá que evitar, si no queremos que su figura se desvirtúe, entre otras, citamos las siguientes:

La improvisación en su tarea confiando en el ya veremos.

El voluntarismo como motor fundamental de la acción cultural, sin tener en cuenta todos los costos que esta actitud conlleva.

La tecnocratización, que se traduce en la convicción de que el conocimiento y utilización de unas técnicas suponen, por sí mismas, el desarrollo social.

A este respecto Hicter indica que: si nos convertimos en tecnócratas de las relaciones, podemos caer en una manipulación, contraria a la democracia cultural.

La burocratización de la animación, sujeta exclusivamente a espacios cerrados, horas de visita, plazos, etc.

La burocratización hace del animador un funcionamiento de despacho, nada más lejos de la creatividad de libertad exigidas por la animación.

El refugio en la acción cultural ante la carencia o fracaso en otros campos de acción social, personal o profesional.

El paternalismo encubierto en las más variadas formas de generosidad, ayuda y trabajo por los demás.

Muchos seres de nuestro entorno están dotados de vida, pero sólo el ser humano posee la capacidad de suscitar y orientar iniciativas destinadas a animar, a estimular la vida física, mental y afectiva de un grupo humano. El animador, pues, no da la vida, pero si puede lograr, gracias a su intervención, que la actividad humana sea mayor, que la vida sea más vida y que el hombre sea más mejor.

Dado que el ser precede a la acción y la posesión a ala donación – nadie da lo que no tiene -, se hace necesario el estudio de las características del ser humano o persona, ya que, en su posibilidad de ser y de actuar, radica el animador y la animación.

El interés por definir lo propio y específico de la persona ha sido algo constante desde las primeras reflexiones del hombre sobre sí mismo.

El vocablo persona, sin embargo, ha sufrido cambios semánticos importantes desde la antigüedad griega hasta hoy.

En efecto, el término español persona es trascripción literal del latino persona, correspondiente a la voz griega prósopon que significó máscara o careta con la que se cubría el rostro el actor según el papel desempeñado en el teatro. Boecio llenó de contenido este vocablo en su famosa definición que perdurará durante toda la Edad Media. La persona es para Boecio sustancia individual de naturaleza racional.

El análisis de esta definición nos lleva a relacionar y distinguir los conceptos de individuo y de persona. Según el sentido aristotélico que Boecio otorga a su definición, sustancia individual es una realidad indivisa en sí misma y separada de las demás. La naturaleza, o lo común en muchos seres se determina específicamente con el adjetivo racional para indicar que se trata de una sustancia del orden de las sustancias racionales.

La distinción entre individuo y persona, se justifica por la diferencia entre lo más y lo menos universal. No todo individuo es persona. El concepto de persona es menos universal que el de individuo subsistente, por añadirle una nota, la naturaleza racional, que lo determine y contrae.

El ser humano en todo momento es persona, nace persona, se hace persona y se manifiesta persona; es vida y, por tanto, dinamismo o acción.

La animación, referida al ser humano, es la acción y el efecto de animar o animarse: expresión de acciones, palabras o movimientos. Quien anima o el animador será siempre el sujeto o la persona cuya función consiste en impulsar, desarrollar, animar, crear más vida en el barrio, en la fábrica, en el deporte, en cualquier comunidad, o colectivo humano.

El animador sólo podrá desarrollar su tarea estimuladora si ha logrado una madurez y equilibrio en todas las dimensiones y aspectos de su personalidad: material, intelectual, afectiva, dinámica y social, convencido de la dignidad y libertad humana.

 
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